Sin un acertijo
La persona envía el formulario como siempre. La detección corre por detrás: no hay que marcar semáforos ni descifrar letras.
Notbot protege formularios y flujos públicos frente a bots y spam, sin ponerle al visitante un captcha que resolver. El filtro combina campos trampa, tiempo de llenado, ráfagas e IP, y deja una consola para ver qué se bloqueó.
La persona envía el formulario como siempre. La detección corre por detrás: no hay que marcar semáforos ni descifrar letras.
Funciona con lector de pantalla, mouse, teclado o pantalla táctil, porque es un elemento HTML del propio sitio.
Colores, tamaño y el resto del detalle se definen con CSS. No impone un widget con la cara de otro producto.
Un honeypot escondido que los bots suelen completar. Si ese campo viene con datos, el envío se rechaza.
Se configura cuánto debe tardar una persona en llenar el formulario. Un envío más rápido que eso se trata como automático.
Retraso y bloqueo automático cuando llegan muchos envíos seguidos desde el mismo origen.
Direcciones que abusan se pueden bloquear, con lista blanca para las que deben pasar siempre.
Usa la dirección y el título del sitio, los campos del formulario, la IP y el user-agent. No pide cookies ni recolecta nada más. El país y el sistema autónomo de la IP salen de GeoIP2.
Los datos personales se cifran antes de quedar en la base. Quien entre a la base ve que hubo un envío, no lo que la persona escribió.
La dirección que no va cifrada se almacena como hash, así deja de ser reconocible.
Los tokens de envío que nadie usó, y la IP asociada, se descartan a las 24 horas.
Cada envío pasa por solicitud, validación, verificación y detección de spam, en ese orden.
Un dashboard configurable para ver qué está llegando y qué se está frenando.
Reportes con la periodicidad y los datos que el equipo necesita revisar, sin entrar a la base.